El picor cutáneo puede ser molesto pero, al igual que el dolor, puede ser también la manera en que el organismo te advierte de la existencia de una amenaza. Conoce qué es lo que provoca el picor y la manera de tratarlo.

Causas del picor cutáneo

El picor o el sarpullido los puede desencadenar una gran variedad de factores, pudiendo ser una reacción a un jersey de lana o la respuesta de tu organismo a una infección viral, como la varicela.

Entre las causas comunes de irritación cutánea (picores) se encuentran:

  • Picaduras de insectos (mosquitos, avispas, abejas)
  • Reacciones alérgicas a tejidos como la lana, o a materiales como el látex
  • Enfermedades cutáneas existentes, como la dermatitis o el eczema
  • Factores alimenticios y dietéticos (p. ej., una reacción alérgica a frutas cítricas, leche, huevos, cacahuete o marisco)
  • Piel de animales (p. ej. alergia a la piel de perros o gatos)
  • Contaminantes (p. ej., gases de escape)
  • Alérgenos naturales (p. ej., polen)
  • Varicela
  • Condiciones climáticas, como el sol, el calor o el frío.

Picor cutáneo: ¿inofensivo o perjudicial?

El picor puede afectar a todo el cuerpo (picor generalizado) o solo a una zona específica (picor localizado). Puede ser ligeramente molesto o tan intenso que repercuta en la capacidad de trabajar o dormir adecuadamente. El picor provocado por las picaduras de insectos o el pelo de animales suele remitir en cuestión de horas o días y los síntomas se pueden aliviar rápidamente con un tratamiento antihistamínico.

Sin embargo, si la causa del picor cutáneo es desconocida, debes considerar la posibilidad de utilizar un diario cutáneo para comprender los posibles desencadenantes y acudir a la consulta de un especialista en alergias, que podrá realizar una prueba de alergia. En algunos casos, el picor cutáneo puede indicar también una enfermedad subyacente. Si sospechas que puede ser el caso, consulta a tu médico.

¿Por qué tenemos la necesidad de rascarnos la piel cuando sentimos picor?

Cuando se siente picor en la piel, la reacción natural es rascar la zona afectada. Rascarse proporciona alivio y, aunque la fuente de irritación no desaparezca, el ligero dolor que provoca rascarse desvía nuestra atención del picor. Sin embargo, aparte del alivio a corto plazo, rascarse aporta pocos beneficios y se debe resistir la tentación.